En el curso de Didáctica del Álgebra durante la última semana, hemos estado trabajando en base al texto "Actividades que potencian la interpretación de la letra como número generalizado: Análisis de sus efectos en la clase de álgebra", en donde se hecho evidente la enorme brecha que se crea en Educación a la hora de pasar del lenguaje aritmético al lenguaje algebraico haciéndose cada vez más notorio el cambio que se hace en los estudiantes de un registro a otro.
Es por este problema que he creído necesario hablar de ello, pues no es posible que los profesores o nosotros futuros docentes de la Matemática estemos tan centrados en nuestras capacidades que perdamos de vista el verdadero foco de la enseñanza... obviamente el discente, quien al no poseer la facilidad de comprender la razón de estudio de la geometría, la aritmética, el álgebra y de la matemática en general, no logra una aprehensión de los conocimientos (conceptual, procedimental, actitudinal) de un modo totalmente significativo, sino que más bien crea errores a medida que va desarrollando frente a sus ojos un nuevo lenguaje desprovisto de un mínimo nivel de comprensión para él. El error se origina en los educadores, quienes se preocupan escencialmende de pasar la mayor parte de contenidos, olvidándose de los verdaderos Objetivos Fundamentales de enseñanza, restándole así el tiempo que se merece la introducción al álgebra, pues es claro que esta parte de la matemática la van a estar viendo el resto de su vida y sería bastante positivo que los docentes se tomaran algún tiempo mayor para poder reforzar mediante lo que los estudiantes ya manejen (aritmética, números) aquellos espacios que se pueden establecer como conector entre ellos.
A través de lo estudiado en clases, tanto yo como mis pares hemos apreciado la importancia que tiene hacer evidente el paso de un lenguaje a otro, pero de un modo metódico, pausado, gradual, involucrando por medio de las experiencias concretas del estudiante terminología que es puramente matemática, es decir, se hace imperiosa la necesidad de utilizar la realidad como estrategia modelizadora de la matemática, actividad que es sumamente aplicable al área del álgebra, donde mediante secuencias numéricas es posible encontrar una particularidad expresándolo en un lenguaje algebraico.
Es así, gracias a una actividad tan sencilla como lo es un juego de descubrimiento de secuencias como los estudiantes pueden encontrar un significado real a este lenguaje y comprenderlo de tal modo que no les genere tantas dificultades conceptuales en un futuro cercano, pues comprenderán su uso como un número generalizado. Así que tú, futuro profesor o profesor ya sabes, no es tan difícil la práctica pedagógica, pero todo depende de como la enfoques desde un principio, pues es en sus inicios que el concepto debe estar claro y relacionado lo mayor posible con otra área de su conocimieto ya aprehendido, supongo que ahí está la clave de todo.
A modo resumen, es importante darse cuenta de los posibles errores que puedan observarse en los estudiantes al no poder comprender el lenguaje algebraico, errores que sabemos son muy frecuentes de encontrar, considerendo que gran parte de la enseñanza del estudiante está centrada en esta materia. Por ello, o para que ello no ocurra es necesario que los profesores seamos previsores y ataquemos tales errores o dificultades antes que ellas puedan provocar algún daño en el planteamiento problemático del niño, y un modo de hacerlo es lograr que ellos generen su aprendizaje, es decir, que ellos descubran la utilidad que tiene al álgebra mediante su propia experiencia. De este modo ya no existirían dicotomías entre el lenguaje algebraico y comprenderlo. Una vez más la responsabilidad recae en la creatividad que el profesor tenga para acercar su realidad a la matemática... o sea depende de ti.-
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